Con la Selección, Simplifiquemos el Problema Octubre 13th, 2008 by Jhon Jaime Osorio
Una forma práctica de solucionar los problemas, según el matemático G. Polya, es la simplificación de la situación a resolver, es decir, su reducción a lo mÃnimo. En medio de tantas polémicas y discusiones sobre las posibilidades de clasificación al mundial de Sudáfrica que tiene la selección Colombia, a un año exacto de que la eliminatoria termine, vale la pena hacer este ejercicio para darle una mirada más simple y con la cabeza más frÃa a las posibilidades reales de la selección.
La Selección Colombia hace apenas ocho dÃas es orientada por Eduardo Lara, hace dos perdió en casa con Paraguay y en menos de 48 horas enfrentará al encopetado Brasil. El tiempo es un factor apremiante y en contra de nuestro combinado nacional. Claro, el tiempo, de trabajo, de convocatoria y de compromisos, es mÃnimo.
Si lo simplificamos, este factor pasa a un segundo plano, teniendo en cuenta que el mismo tiempo que tiene Colombia lo tienen sus 9 rivales en la ronda suramericana. Para algunos, el argumento en contra puede ser que equipos como Paraguay tienen casi dos años de proceso, lo que tiene su incidencia si se revisa que 9 de los titulares guaranÃes del sábado en Bogotá estuvieron en la Copa América. A dicha realidad se puede oponer una nuestra: que 6 de los titulares de Colombia estuvieron en selecciones juveniles ganadoras con el técnico que ahora se encarga de los mayores. Visto asÃ, el tiempo no puede ser el problema mayor en el objetivo de estar en los 32 equipos del Mundial.
Miremos ahora la tabla de posiciones. Jugada la mitad de la eliminatoria, Colombia suma apenas 10 puntos, tres más que el colero y dos menos que el quinto en la tabla, es decir, el equipo que busca el lugar del repechaje a la Copa Mundo. Como se trata de simplificar, no miremos más para arriba, pues Paraguay nos duplica en puntos y Brasil y Argentina ya nos sacan una buena ventaja. El cuarto es Chile y tiene 13 puntos, es decir que lo tenemos a un juego. Para cumplir el objetivo de ir al mundial, simplificando el problema, estamos en déficit de dos puntos; o incluso de tres, si se piensa todavÃa en el cupo directo. Visto asÃ, las aspiraciones están vigentes y la matemática nos pone cerca al objetivo: tres puntos por debajo y 27 por disputar.
Pasemos al asunto del calendario. A Colombia le faltan cuatro juegos de local y cinco de visitante. En casa, juega con Bolivia, Perú, Ecuador y Chile. La clave está en estos juegos. A los dos primeros hay que ganarles para mantenerse por encima de ellos y los dos últimos están por encima nuestro en las posiciones 4 y 6 respectivamente y para recortarles la diferencia (que es mÃnima como ya se mostró) la obligación es superarlos en los juegos directos. Como visitante, Colombia debe jugar ante Brasil, Venezuela, Argentina, Uruguay y Paraguay. En términos generales, podrÃa decirse que la obligación es de ellos, pues son los locales, los que pelean la clasificación directa y los favoritos. El único que no está en ese grupo es Venezuela y ahà deberÃa estar la obligación de triunfo para Colombia. De manera simple, sin echar muchas matemáticas, ganando los cuatro de local y ganando uno por fuera (en Venezuela, por ejemplo), Colombia estarÃa en la pelea por el cupo del repechaje. Como se trata de simplificar, no miremos asuntos como los resultados entre ambos equipos, la diferencia de goles y los puntos que esos otros equipos puedan hacer o quitarse entre sÃ. Sencillo: los cuatro triunfos de local y uno afuera ponen a Colombia en la pelea.
Sigamos con un factor que siempre se menciona como favorable a Colombia: la altura de Bogotá. Con los cuatro partidos en casa que faltan “esa ventaja” desaparece. A Bolivia, Perú y Ecuador no les vamos a ganar de altura. De pronto a Chile le saquemos alguna ventaja. Entonces, volvamos a la propuesta de simplificar. La Federación y el profesor Lara deberÃan pensar en otra plaza para esos juegos. ¿Qué tal MedellÃn?, o bueno, para no pecar de regionalista, ¿qué tal Cali?, ¿o Armenia? Estas ciudades han demostrado a la saciedad que el fútbol lo vuelven una fiesta y de pronto cambiando el entorno, como ya se hizo en la concentración para el juego con Paraguay, el ambiente puede ser mucho más favorable que en la misma capital.
Otro asunto que puede llevarse a lo simple es el del técnico. Ya se dijo que Lara es un técnico encargado, que después del juego con Brasil se mirará el futuro. No. Más simple: el futuro es Lara. Ha hecho la fila. Ha trabajado todas las categorÃas. El grupo lo acepta y lo conoce. Que no vaya a cometer la Federación el mismo error que cometió con Reinaldo Rueda: entregarle un equipo eliminado para que tratara de hacer el milagro. En el caso de Rueda, quedó faltando un puntico para el milagro, lo sacaron, y ahora triunfa con Honduras. En el caso de Lara puede que hasta el milagro se haga, porque con las cuentas llevadas a lo simple, no parece tan lejano. Para qué empezar otro proceso. Si la idea es simplificar, con el objetivo vivo de lograr el cupo a Sudáfrica, dejen a Lara. Si el asunto es resolver por la vÃa más compleja en términos de aceptación nacional, de dólares y de conocimiento de los jugadores, se puede pensar en otro técnico, de aquà o de afuera, pero el objetivo ya serÃa clasificar al mundial de Brasil en el 2014.
Finalmente, simplifiquemos por un momento el elemento fundamental, que sin lugar a dudas es el fútbol que practica el combinado patrio. Al fin de cuentas, es con una propuesta futbolÃstica que los equipos van a los mundiales. En seis dÃas de trabajo no se le puede pedir a Lara que cambie la propuesta de Pinto, que entre otras cosas era confusa, no tenÃa aceptación y generaba discordia, aunque no por culpa de él, pienso yo. Sin embargo, esta vez, todos coincidimos en que la actitud de los jugadores fue diferente, que el equipo tuvo toque profundo, que Giovanni Hernández funcionó, que los dos centrales le dieron jerarquÃa y que se crearon ocho claras opciones de gol. Bueno, también estuvimos de acuerdo en que Julio se equivocó infantilmente en el gol, que los laterales no funcionaron, y que falta quien la meta. Por lo menos, la Colombia de Lara nos ilusionó un poco, cosa que no hacÃa el equipo en las fechas anteriores. Simplificando, se puede afirmar que falta es ajustar en dos o tres posiciones y que falta hacer los goles. Eso sÃ, es más fácil encontrar quien anote cuando se generan varias opciones que cuando se genera una sola en 90 minutos. Esa es la tarea para Lara.
Repito que este es un ejercicio de simplificación, que permite ver el problema en otra dimensión. Colombia está a dos puntos del repechaje, tiene en casa los duelos ante los que lo anteceden en la tabla, el técnico conoce el grupo y tiene aceptación, y la tarea urgente es encontrar un goleador, de los que hay pocos en Colombia, pero hay.
Demasiado simple, nada complejo como el mundo real. Por lo menos este ejercicio de simplificar nos permite decir: “todavÃa se puede” y no “ya estamos eliminados”, como afirman muchos. El juego ante Brasil es una oportunidad grande para Lara y sus dirigidos. No tanto para ganar, sino para devolverle un poco de identidad a un paÃs que no la tiene. Asà de simple.
Si te gusto el articulo haz click para darnos tu voz de aliento
- La Selección Colombia a Pelear el Repechaje
- Eduardo Lara Seguirá en la Selección Colombia de Mayores. ¿Acierto o Desacierto?
- Alemania vs Argentina y Brasil vs Holanda, A Esto Se Resume El Mundial.
- Colombia Ya Está En Chile. Sólo Nos Sirve Sumar
- Selección Colombia Bajó Cuatro Puestos En El Ranking Mundial De Fútbol de La FIFA












