Historia de los Mundiales - Suiza 1954 Marzo 4th, 2008 by Falco
Luego de nueve años de haberse finalizado la Segunda Guerra Mundial, el Campeonato Mundial de Fútbol regresaría a Europa, pues en 1950 este había sido en Brasil, territorio americano. La decisión de realizarse en territorio Suizo se tomó desde Julio de 1946. Algunos de los motivos, eran el reducido tamaño geográfico que reducía costos de transporte, la neutralidad del país durante la guerra, entre otros.
Con la mayoría de países en estado de reconstrucción luego de la guerra, Suiza al haber sido territorio neutral, no había recibido deterioro alguno, siendo un anfitrión con escenografía impecable, y en el que se encontraban los fondos monetarios de muchos de los países implicados en el conflicto. Las ciudades de Berna, Zurich, Basilea, Lausana, Lugano, y Ginebra fueron las elegidas como sedes del certamen.
Se presentaron inicialmente 44 equipos al torneo, sin embargo solo 38 (tres más que en Brasil 1950) fueron aceptados, pues los otros 6 se presentaron a destiempo. Aún así, fue la mayor cantidad de inscritos a un Mundial hasta el momento. Con los 38 inscritos, se jugaron rondas preclasificatorias para que 16 selecciones disputaran el campeonato en territorio Suizo. Como nota negativa, otra vez Argentina se negó a participar en el certamen por el desacuerdo con la elección de un país europeo como sede.
Los representantes por el continente americano fueron Brasil, México y el último Campeón Mundial, Uruguay. Los europeos, por su parte, se vieron representados por Austria, Italia, Bélgica, Checoslovaquia, Escocia, Inglaterra, Francia, Alemania Occidental, Hungría, Yugoslavia y el país anfitrión, Suiza. Y por primera vez participaban los países asiáticos Corea del Sur y Turquía.
Las diez selecciones se repartieron en 4 grupos de 4 cada uno. Sin embargo, la novedad fue que se eligieron 2 cabezas de serie por cada uno de los grupos, y estos dos no se enfrentaban entre sí en la primera ronda. Los grupos quedaron conformados de la siguiente manera:
Grupo 1: Brasil, Yugoslavia, Francia, México. Avanzarían Brasil y Yugoslavia.
Grupo 2: Hungría, Alemania, Turquía, Corea del Sur. Avanzarían Hungría y Alemania.
Grupo 3: Uruguay, Austria, Checoslovaquia, Escocia. Avanzaron Uruguay y Austria.
Grupo 4: Inglaterra, Suiza, Italia, Bélgica. Avanzaron Inglaterra y Suiza.
Sorprendió la eliminación de uno de los favoritos, España, en la fase eliminatoria ante Turquía. España había vencido a Turquía en el partido de ida por 4-1, pero en el partido de vuelta, en Estambul, perdió 1-0. En aquel entonces, no se contaba la diferencia de goles como método de desempate, sino sólamente por puntos, por lo que se tuvo que recurrir a un juego extra de desempate. Este se jugó en Roma, y aquí viene la parte curiosa del certamen. España contaba en sus filas con un jugador que se consideraba en aquellos momentos entre los mejores del mundo, Ladislao Kubala, recién nacionalizado español después de haber jugado con Hungría y con Checoslovaquia. Sin embargo, poco antes de comenzar el partido, la selección española recibió un telegrama de la FIFA negándole la participación al jugador español. El partido culminó empatado a dos goles, y en el tiempo añadido continuó la paridad. Se recurrió a un sorteo para elegir al clasificado. Fue un niño italiano el que metió su mano inocente en una bolsa para sacar un papelito en el que saldría el nombre del clasificado, Turquía, qudando por fuera una de las consideradas favoritas. Después del partido, la FIFA confirmó que ellos no habían mandado ningún telegrama negando la participación de Kubala.
La selección que maravilló a los amantes del fútbol fue la de Hungría, que llevaba cuatro años invicto y fue apodada “Los Magiars Mágicos”. Con figuras como Grosits, Bozsik, Cóccix, Hidegkuti, Czibor y el cerebro del equipo Ferenc Puskas, goleaban a todo el que se les paraba en frente. A Corea le metieron 9 a 0, y a Alemania Occidental en la primera fase lo golearon 8 goles por 3.
En cuartos de final, Hungría se enfrentaría al favorito suramericano, Brasil, que jugaba por primera vez con casaca amarilla y pantaloneta azul, pues las prendas blancas con las que jugó los mundiales anteriores fueron descartadas luego del “Maracanazo”. El partido acabó conociéndose como la “Batalla de Berna“, una auténtica riña donde se vieron involucrados todos los jugadores, incluidos los suplentes, el cuerpo técnico de ambas selecciones e incluso algunas personas del público. Una vez separados y tras varias expulsiones, cuando acabó el partido, aquellas peleas se repitieron en los vestuarios. Finalmente, Hungría avanzaría a la siguiente fase tras ganar el encuentro 4 goles por 2.
En semifinales, el siguiente derrotado sería Uruguay, quien defendía el título de 1950. El marcador sería igual al de Brasil, 4 a 2, sin embargo dicen fue uno de los mejores partidos de fútbol que se haya visto en un Mundial, con selecciones muy parejas que derrochaban ganas, fuerza, tenacidad y técnica.
El 4 de Julio se jugaría la final contra uno ya conocido, Alemania Occidental, a quien ya habían vencido 8 a 3 en la primera fase. Sin embargo, lo que no se esperaban los Húngaros, era que el técnico alemán Sepp Herberger, al que apodaban “El Zorro”, había jugado ese primer partido con suplentes, pues ya había clasificado y no quería que los Húngaros conocieran el verdadero potencial del equipo. A pesar de que los alemanes se fueron abajo 2 goles por 0, pudieron remontar el marcador con unos jóvenes que trataban de ganar algo nuevo, dejando atrás los recuerdos horribles de la guerra, y al final lograron derrotar a “Los Magiars Mágicos” 3 por 2, y se quedaron con el Mundial de Fútbol de Suiza 1954.
Fue un mundial con un éxito sin precedentes, tanto en lo económico, y de organización, como en lo deportivo, pues era el mundial con mayor cantidad de goles con 140 dianas en 26 partidos. Es, aún, el Mundial con mayor promedio de gol por partido, con 5.38 anotaciones por encuentro. El goleador del mundial sería el Húngaro Kocsis, con 11 anotaciones.
Como curiosidades, fue el Primer Mundial televisado en directo en toda la historia. En total, se transmitieron para Europa 9 encuentros. El primer partido televisado fue el 16 de junio de 1954, Yugoslavia-Francia, que terminó 1-0.
Hungría denunció una serie de extraños sucesos en la final del mundial, como que los jugadores alemanes jugaron dopados; que hubo extrañas ayudas arbitrales, y que los drogaron. Llegaron a pensar que el campo estaba embrujado.
Aquí está el video de aquella final…
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